Consejos para planear un viaje mochilero por Europa

Si eres un viajero aventurero al que no le preocupa ajustarse un poco el cinturón con el fin de disfrutar de un viaje único. Entonces, sin duda, este artículo te será de gran ayuda. ¿Deseas planear un viaje mochilero por Europa? A continuación te damos algunos consejos esenciales:

Tu viaje de mochilero

Asegúrate, con antelación, de contar con todos tus documentos

El primer paso para que este viaje salga del papel es tramitar tu pasaporte. No lo dejes a última hora, ya que en muchas ciudades el proceso tarda unos meses. Ten en cuenta el plazo de algunos meses para poder tramitar tranquilamente tu pasaporte.

Permiso internacional de conducción

Si tienes la intención de alquilar un coche y conducir por el interior de algún país europeo, es importante tener la licencia internacional de conducir o PID, como es conocida comúnmente.


Contrata un seguro de viaje

Un seguro de viaje es un accesorio que no puede faltar en tu mochila y te puede salvar de varios contratiempos, sea algún problema de salud o, incluso, pérdida de equipaje. El coste es muy asequible si se compara con la garantía y tranquilidad que ofrece.

Compra una buena mochila

Tu mejor compañera de viaje, sin dudas, será tu mochila. Por eso, vale la pena invertir en una pieza de calidad, que resista el peso de todas tus cosas y que no afecte tu columna vertebral. Mantente atento a estas características y echa un vistazo a todas las opciones disponibles en el mercado antes de cerrar tu compra.

Descarga aplicaciones de viaje en tu smartphone

Las apps de viaje son siempre una ayuda importante en cualquier viaje, y sobre todo si hablamos de un viaje por Europa. GPS, diccionario, editor de fotos, mapas, guías oficiales, apps de transporte público y de indicaciones de señalización pueden ayudarte mucho a la hora de moverte por ciudades y países. Muchos de ellas funcionan sin conexión y no dependen de wi-fi para proporcionar los datos que necesitas.

Viajes y turismo

Arma tu itinerario con calma

¿Qué ciudades conocer? ¿A dónde ir primero? Entre tantos destinos increíbles, el mejor consejo a la hora de planificar tu viaje mochilero es: arma tu itinerario con calma. Coloca todos los lugares que deseas conocer en el mapa, busca mucho sobre cada ciudad, zona y lugares de interés, y sólo cuando estés seguro de que es posible encajar todo en un mismo viaje, compra los pasajes y da por terminada la organización de tu itinerario.

Busca cuál es la mejor manera de moverte entre un destino y otro

Esta sugerencia está completamente ligada a la anterior: ¿cuál es la mejor manera de moverse de un punto a otro? ¿Viajar en tren o en avión? Algunos tramos son mejor aprovechados cuando son hechos en tren, mientras que en otros vale la pena optar por el avión. Toma en cuenta las tarifas y el tiempo de desplazamiento desde tu hostal u hotel en la ciudad X a la ciudad Y antes de finalizar la compra.

No tengas prisa

Un viaje mochilero no es necesariamente sinónimo de maratón. Viajar con calma nos permite conocer mejor cada lugar, disfrutar de cada atracción, fiesta o tradición local con tranquilidad, y además reduce los costes locomoción. Visitar muchas ciudades en un corto espacio de tiempo, puede hacer el viaje más agotadora y menos placentero. Imagina tener que salir corriendo de una ciudad que apenas conociste, pero de la que ya te enamoraste.

Wi-fi gratis, transporte público y supermercado

Los tres elementos preferidos de los viajeros de mochilando: wi-fi gratis, transporte público y supermercado. Estos elementos son esenciales para aquellos que quieren ahorrar y conseguir pasar más tiempo viajando. Tómalos en cuenta a la hora de armar tu viaje por Europa.



Turismo en San Lorenzo del Escorial, descubre su Real Monasterio

El pueblo se articula alrededor del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y de sus dependencias anexas, construidos en el siglo XVI con el patrocinio de Felipe II y la dirección arquitectónica de Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera. El siguiente impulso urbanístico se produjo en el siglo XVIII, cuando Carlos III derogó la prohibición decretada por Felipe II de construir en las inmediaciones del recinto monástico hizo citar una serie muebles, obra de Juan de Villanueva.

Monasterio del Escorial

Tras la batalla de  San Quintín entre el ejército español y una coalición franco alemana, donde la contienda se saldó con una estrepitosa derrota de las fuerzas Galas,  Felipe II  decidió construir un monasterio que llevara el nombre del santo del día a modo de conmemoracion. El lugar elegido para ello fue un llano en la sierra Carpetana, a 47 km de Madrid.

Para conservar el entorno natural y mantener el lugar libre de población ajena a la vida del monasterio - residencia real, el monarca no solo adquirió los terrenos necesarios para la construcción del mismo, sino también diferentes fincas de los alrededores, como la Herrería, La Fresneda, El Campillo, Monasterio y El Escorial. Felipe II no dudó en expulsar a los habitantes de las aldeas así adquiridas cuando lo creyó oportuno.


El monarca, que a lo largo de sus numerosos viajes por Italia y Flandes había adquirido notables conocimientos de arquitectura, encargó el diseño y la dirección de la obra Juan Bautista de Toledo, que no puedo ver su obra acabada, pues murió en 1567. Le sucedió ayudante, Juan de Herrera, que introdujo notables cambios en los planes originales.

Pueblo de San Lorenzo del Escorial, viajes y turismo

La primera piedra fue colocada el 23 de abril de 1563 y la obra se completó en 1584.
Vistas las diferentes funciones del proyecto (monasterio, iglesia, palacio y panteón reales), Felipe II y Juan Bautista de Toledo concibieron El Escorial como una ciudad perfecta articulada alrededor de tres conjuntos arquitectónicos: la villa de El Escorial para los cortesanos, el monasterio para los monjes y el rey, y la Granjilla de La Fresneda para el esparcimiento del rey de los monjes.




El monasterio de estilo renacimiento (Juan Bautista de Toledo había trabajado bastantes años en Roma y Florencia), aunque mucho más sobrio que los modelos italianos. Las fachadas son un buen ejemplo de dicha austeridad: se trata de inmensos lienzos de granizo sin salientes ni adornos, tan solo las necesarias líneas de ventanas y cornisas y decoración alguna. Ni siquiera las torres esquineras sobresalen de la fachada para no romper la continuidad del plano. Solo en la fachada principal lucen tres frontones que sobresalen por encima de las cubiertas para subrayar la importancia de las tres puertas sobre las que se proyectan.

En la construcción del monasterio, que tiene forma de parrilla invertida - según algunos historiadores, en recuerdo del martirio de San Lorenzo -, se usó exclusivamente piedra granítica de la Sierra de Guadarrama.

Monasterio de San Lorenzo del Escorial

El conjunto es de planta cuadrada y consta de tres cuerpos longitudinales de los que el central es el eje que articula el conjunto. Lo forman la iglesia-panteón y el llamado Patio de los Reyes. Ambos lados de la Iglesia se encuentran las dependencias palaciegas, mientras que alrededor del patio de los Reyes se organiza el espacio monástico. Para atender las necesidades de la Casa Real y del monasterio, fueron construidos fuera del recinto otros edificios, como las dos primeras Casas de Oficios y Ministerios, obra de Juan de Herrera: la Casa de los Doctores y Catedráticos, también de Herrera; la Casa del Compaña, obra de Francisco de Mora; o la Cachicanía.

Ya  en el siglo XVIII, Carlos III promovió la construcción de diferentes edificios que constituyen la cara neoclásica del conjunto arquitectónico. Corrieron a cargo de su arquitecto de confianza, Juan de Villanueva, la Casa de los Infantes y de la Reina, la Casita del Infante o de Arriba, la Tercera Casa de Oficios y el Hospital de Inválidos y Voluntarios a Caballo; también corrió a cargo de Juan de Villanueva, pero por encargo de Carlos IV, la casa de las Familias de los Infantes. Por último, el Real Coliseo fue creación de Jaime Marquet por encargo de Carlos III.

La biblioteca del Real Monasterio


Real Biblioteca de San Lorenzo del Escorial, viajes y turismo

Se trata de una nave diseñada por Juan de Herrera, de 54 metros de longitud, 9 metros de anchura y 10 de altura. Está rematada con una bóveda de cañón cubierta de frescos del pintor italiano Pellegrino Tebaldi.

Su creación fue un proyecto personal de Felipe II, que pretendía reunir allí todo el saber de su época. El mismo monarca aportó todos sus libros (unos 4000) como depósito inicial de la misma. El fondo se amplió con otras importantes donaciones, diferentes compras, la recuperación de obras prohibidas por la Inquisición y la aportación voluntaria del sultán Marruecos Muley Zidan, cuya biblioteca fue capturada por buques españoles cuando era trasladada en un barco francés.